sábado, 13 de octubre de 2012

La vida.

Todos alguna vez nos hemos parado a pensar en nuestra vida y lo rápido que han pasado algunas cosas, lo rápido que se han ido pasando los años y a la velocidad a la que se han consumido muchas amistades. Te quedas parado pensando en qué será de esa persona con la que hablabas todas las noches con 15 años antes de irte a dormir o a la que le contabas tus problemas sin ningún reparo. Luego te preguntas si habrán cambiado mucho durante este tiempo o si seguirán teniendo alguna de las cartas que os escribíais. Un día se cruzan vuestros caminos y te das cuenta que esa persona se ha convertido en todo aquello que odiaba, y te alegra el haberte alejado de ella, aunque sigas añorando los momentos a su lado, te das cuenta que si esa amistad se consumió tan rápido fue porque tenía que ser así y avanazar cada uno por su camino. Probablemente cuando hayas pensado estas cosas te han llegado millones de momentos a la cabeza con personas que ahora mismo ni están en la ciudad, y si lo están como si no estuvieran , y te habrás dado cuenta de que por esa velocidad a la que avanazan las cosas tienes que intentar parar el tiempo para poder disfrutar al máximo posible los momentos con las personas que te rodean ahora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario