Cuando somos felices no nos damos cuenta, eso también es injusto. Deberíamos vivir la felicidad intensamente y tendríamos que poderla guardar para que en los momentos en que nos haga falta pudiéramos coger un poco, del mismo modo que guardamos cereales en la despensa o recambios de papel higiénico por si se acaba Tu eres esa felicidad que yo guardo.
Gracias por hacer que el día 6 no sea un día cualquiera, aunque bueno en realidad cualquier día contigo es especial.
Te quiero mucho!
No hay comentarios:
Publicar un comentario